Bienvenidos a la rosca 2021
La política nacional ya se metió en la fase de campaña para las Legislativas del año próximo. Macri subió al ring; Alberto arrancó el round de estudio y CFK, por ahora, mira desde afuera.

| Por Gabriel Silva |

Se termina una de las semanas con mayor contenido político más allá del coronavirus, la pandemia y la cuarentena. Casi el monotema desde marzo a esta parte.

Ahora, como en Buenos Aires mermaron los contagios, los muchachos se pusieron a hablar de otra cosa. A rosquear de lo lindo y orejear las cartas para el 2021 de elecciones legislativas; situación a la que no se sabe cómo llegaremos: si habrá o no pandemia, si la cuarentena seguirá siendo parte de nuestras vidas o si, directamente, la rosca de la política argenta se las ingeniará para inventar protocolos de campaña. Es decir, para que nos metamos en clima electoral por más que los casos sigan y las muertes también, y entonces, nos pongan a todos a pensar en las listas.

Esta semana la clase política nacional demostró que ya quiere hablar de otra cosa; y que, en esa agenda, esa ‘otra cosa’ no es más que la rosca, el ombliguismo propio de unos dirigentes que no hacen más que mirarse el pupo. Y así nos llevan; así nos traen. Cristina vs. Macri; Macri vs. Alberto; Alberto vs. Larreta y la rueda no para. Todo lo contrario, sigue girando como dice el tema de Juanse.

Lo que pasa es que, los que seguimos alimentando esa rueda somos nosotros. Los que seguimos avalando la grieta, a veces hasta inconscientemente, somos nosotros. Los que vamos a las marchas; los que criticamos las marchas; los que las miramos de reojo; los que estamos pendientes de una aparición de Macri en TN o de una exclusiva de Alberto en C5N. Seguimos ahí; rehenes.

Como lo contamos ayer en PLX, tanto el oficialismo como la oposición ya pusieron el GPS rumbo al 2021 y es por eso que esta fase del Juego de Tronos tiene a Macri subido arriba del ring. No está claro si por decisión propia; por el pedido de los aliados que ven cómo crece Larreta; por temor a una embestida judicial o porque, simplemente, mordió el anzuelo del PJ.

Del otro lado, Alberto entra y sale en este round de estudio. A veces, va con el gancho al hígado y critica fuerte; y otras, prefiere levantar apenas la guardia y meterle un discurso de moderación. Por más Daddy Brievas y Brancatellis que aparezcan.

Por eso, este sábado será clave. La marcha virtual o real por el Día de la Lealtad servirá como respuesta al 12-O del lunes pasado y demostrará a un peronismo unido configurado para el operativo clamor de Alberto. Lo que restará saber, es si eso se mantiene en el tiempo, o si a la primera de cambio volverán las críticas sobre el presidente del lado del kirchnerismo duro como ocurrió con el capítulo Venezuela y la ONU.



Ebano Maderas