El Reino Unido comenzará a vacunar, pero no con la de Oxford
En principio, Pfizer llegará antes con dosis que se aplicarán en diciembre y enero.

| Por Germán Negro |

Desde su sede en Londres, el gobierno del Reino Unido pidió a la agencia reguladora de medicamentos (MHRA) que analice la vacuna de Pfizer y BioNTech para poder empezar a suministrarla en diciembre a los grupos más vulnerables al coronavirus y a partir de enero al conjunto de la población.

Este pedido formal para que se evalúe la idoneidad de la vacuna podría convertir al Reino Unido, que tiene en desarrollo su vacuna de Oxford y AstraZeneca, en el primer país después de Estados Unidos en contar con el antígeno. Si los reguladores la aprueban, el país espera tener 10 millones de dosis, suficiente para proteger a 5 millones de personas, para fin de año.

El Reino Unido ya había ordenado 40 millones de dosis de esa vacuna, que resultó ser 95% efectiva para prevenir la propagación de un virus que ha matado a más de 1,3 millones de personas en todo el mundo y ha paralizado la economía global.

Matt Hancock, ministro británico de Salud, explicó en una rueda de prensa que Pfizer ha comenzado a mandar los datos requeridos por el regulador independiente y completará la información en los próximos días.

“Si el regulador aprueba una vacuna, estaremos listos para empezar su aplicación el próximo mes y el grueso del despliegue [llegará] con el nuevo año”, dijo.

La MHRA ha lanzado una revisión acelerada de la vacuna, para adelantar el proceso de aprobación en el país, al permitir que los investigadores presenten los hallazgos en tiempo real, sin esperar a que concluyan los estudios.

El objetivo de las “revisiones continuas” es acelerar las evaluaciones de medicamentos prometedores durante la pandemia manteniendo los mismos estándares de seguridad y eficacia.

Los funcionarios de salud enfatizaron que la MHRA era independiente y muy respetada. Jonathan Van Tam, subdirector médico de Inglaterra, dijo que la MHRA funcionaría “a la velocidad de la ciencia”.

Hancock matizó que el ritmo de la campaña de vacunación irá necesariamente ligado a la velocidad con que se produzca el preparado. Se mostró “cada vez más confiado” en que, con las novedades sobre las vacunas y con una mayor capacidad de hacer test y rastreo de casos, para la próxima primavera la vida ya sea “más cercana a la normalidad”.

También destacó los datos “prometedores” acerca del descenso de nuevos positivos detectados en el país, que han pasado en la última semana a una media de 24.430 diarios a 22.287, lo que indica, a juicio de Hancock, que “la curva se está aplanando”.

En las últimas veinticuatro horas, 511 personas han muerto menos de veintiocho días después de que se les diagnosticase la enfermedad, mientras que 16.409 pacientes siguen ingresados en hospitales británicos por covid.



Ebano Maderas