La vacuna rusa Sputnik 5 también llegará a la Argentina
Está muy avanzada porque utiliza la base de la fórmula que se usó para tratar el Mers o el Ébola. Hasta ahora, las pruebas resultaron efectivas y sin riesgos.

| Por Germán Negro |

La vacuna rusa, conocida como Sputnik V –para muchos especialistas, lo mejor que se puede conseguir hoy-, también será probada en el país para enfrentar la epidemia del Covid 19. Es una de las más avanzadas entre las 160 que se analizan en todo el mundo.

La Sputnik fue registrada el 11 de agosto pasado, en pleno cumplimiento de las normas internacionales. Creada de forma artificial, sin ningún elemento del coronavirus en su composición, se presenta en forma liofilizada, es decir, como un polvo que se mezcla con un excipiente para disolverlo y luego administrarlo por vía intramuscular. Para el especialista cordobés Hugo Pizzi, “es muy buena”, según declaró en su momento a Bien Directo Noticias, de Canal C.

Utiliza una tecnología de adenovirus humano de dos vectores diferentes, Ad5 y Ad26, para una primera y una segunda inyección. Sin embargo, no contiene adenovirus humanos vivos, sino vectores adenovirales humanos que no son capaces de multiplicarse y son completamente seguros para la salud.

La base fue utilizada para tratar el Mers y el Ébola, para lo que superó todas las fases de los ensayos clínicos y fue utilizada para derrotar la epidemia de esa enfermedad en África en 2017. Varias otras empresas están utilizando también plataformas basadas en vectores adenovirales humanos para sus vacunas contra el COVID-19, como Johnson & Johnson, que usa solo el vector Ad26, y la china CanSino, que emplea únicamente el Ad5.

¿cómo se logró una vacuna en tan corto plazo? Como explicó Denis Lugunov, director del Centro Gamaleya y miembro de la Academia Rusa de Ciencias que lidera el grupo de desarrolladores de la vacuna rusa, en el marco de la conferencia virtual sobre la vacuna Sputnik V Estado de desarrollo, ventajas y perspectivas de cooperación con América Latina, “la forma de trabajar con esta vacuna ha sido elaborada hace mucho tiempo. Lo que hicimos fue trabajar en una plataforma ya desarrollada. Cambiamos e insertamos una proteína que es responsable por la producción de la proteína S, teniendo la tecnología se puede desarrollar en breve plazo, haciendo las modificaciones. Fue un camino muy largo para el que tuvimos que trabajar minuciosamente”.

“Ha probado un 100 por ciento de efectividad en la población que fue vacunada. Nuestro mayor enfoque es la seguridad del ser humano al utilizar esta vacuna. La inmunidad duraría entre 1 y 2 años. En cuanto a los efectos colaterales, hay un pequeño porcentaje de personas que experimentaron fiebre, enrojecimiento en la zona de la inyección, pero no se presenta ninguna complicación grave ni moderada como ha sucedido con otras, y eso está relacionado con que nuestra vacuna presenta un gran nivel de purificación y tiene una ventaja ya que unifica dos vectores”, explicó Kirill Dmitriev, quien dirige el Fondo de Inversión Directo de Rusia.

Según Lugunov, hay 16 mil personas que ya han recibido la vacuna en etapa de ensayo clínico; todas las demás personas la recibieron inicialmente como voluntarios pero paralelamente también están vacunando al personal de la salud y otras especialidades: “También estamos llevando a cabo un plan de vacunación a personas que conforman los grupos de riesgo”.

El 9 de septiembre comenzó la tercera fase de ensayos clínicos de Sputnik V, con la participación de 40.000 personas. Más de 60.000 voluntarios se inscribieron en Moscú para tomar parte en las pruebas y más de 40 países han expresado ya su interés en obtener la vacuna.

¿Cómo se coordinaría la vacunación en otros países? “Varios países se unirán a la investigación, entre ellos Emiratos Árabes Unidos, India, Venezuela, Egipto y Brasil. También estamos en vías de diálogo con Argentina y con Perú para poder realizar allí los ensayos clínicos. De hecho, en Argentina hay dos provincias que están a punto de suministrar los contratos para la vacuna, y pronto los hospitales realizarán los ensayos clínicos en la población. Tratamos de acelerar nuestro diálogo y esperamos poder completar esos acuerdos en noviembre”, apuntó Dmitriev.

El especialista explicó que si bien están trabajando para satisfacer las necesidades de Rusia, también es importante para ellos producir la vacuna en otros países como Brasil, Venezuela o México: “Serían mil millones de dosis”.

“No se puede apostar a una única vacuna contra el COVID-19. Cuantas más vacunas haya, más fácil será encontrar una solución para el nuevo coronavirus”, enfatizó Dmitriev. Entre las más prometedoras están la de Moderna, Pfizer, Oxford- AstraZeneca y Sinopharm, que ya mostraron resultados.




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